viernes, 11 de abril de 2014

Con el uso de la tecnología en la educación los estudiantes pueden crear, analizar, ser creativos, se tiene la atención y concentración así como hacer uso de la información de manera más rápida, más eficiente; en donde el estudiante sea el centro de atención y el profesor es guía. El profesor debe ser visto como apoyo y guía del que aprende y al mismo tiempo aprender del estudiante y la dinámica que se genera en el grupo. Por otra parte el estudiante regula su aprendizaje busca información a partir de sus intereses y necesidades, es participe y experto, que aplica sus conocimientos investigando y llevándolos a la práctica. La tecnología es pues, como un puente o camino que enlaza al estudiante con la investigación y la teoría es lo que lo lleva a obtener un aprendizaje significativo. La tecnología en la educación debe pues ser el medio para mejorar la calidad de la enseñanza y los requerimientos de la sociedad, sin olvidar que el uso de estas es una herramienta, es un desafío; un cambio que encamina a la educación de lo útil, para el desarrollo del sujeto y la sociedad. El encargado de la planeación en el aula (el profesor), debe preparar a los estudiantes para los retos que demanda la sociedad y que mejor que empezar desde pequeños, es necesario fomentar desde pequeños las habilidades necesarias para que los niños cultiven al máximo las posibilidades del uso de la tecnología en el salón de clase. Saber leer y escribir son habilidades son la base del aprendizaje pero hay que tener en cuenta que no son suficientes para tener el acceso a todo tipo de conocimientos, es ampliar el conocimiento, los contenidos, los modelos y los medios educativos como herramienta de aprendizaje que se está generando en una sociedad cambiante. (López, 2012)
Conclusión: El docente del siglo XXI debe de estar abierto al cambio, a estar en actualizaciones constantes ya que esta sociedad va cambiando rápidamente y el maestro debe ser capaz de enseñarles a sus alumnos conocimientos que les sirvan para resolver problemas de su vida cotidiana. Por eso el presente trabajo buscar combinar esos dos aspectos fundamentales en la educación del alumno del siglo XXI combinar las nuevas tecnologías con los campos formativos en este caso el de lenguaje y comunicación para que el alumno tenga un aprendizaje significativo mediante sus conocimientos adquiridos en el aula como fuera con el disco interactivo. Este disco interactivo se trata de que el alumno pueda reforzar esos conocimientos aprendidos en el aula con lecturas en casa, pero de manera divertida con personajes que a los alumnos les gustan para que se le vaya creando el gusto por la lectura algo que es muy importante tanto para cultura general como para conocer más acerca de muchos temas.
Dicho disco contiene lecturas básicas hasta complejas dependiendo de la edad a la que se realiza este proyecto y los personajes de Disney son los encargados de ser los guías de los alumnos mientas estén utilizando el disco interactivo, al terminar la lectura del alumno desarrollara una actividad de acuerdo al campo formativo de lenguaje y comunicación para complementar la actividad lectora de los alumnos.

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